Hoy es uno de esos días en los que cuesta mucho encontrar las palabras.
Nos cuesta hablar de Albert Maruny en pasado. Porque Albert siempre ha sido una de esas personas que estaban ahí. Una persona cercana, generosa y comprometida, que siempre tenía una palabra, una idea o una mano tendida cuando ACPRI lo necesitaba.
Director de la EIP y socio de ACPRI, Albert hizo mucho por nuestra asociación y por la profesión. Desde Ideatik, y también desde su implicación personal, contribuyó siempre a dar valor y visibilidad a nuestro sector. Pero, por encima de todo, fue una persona que creyó en ACPRI, que la hizo suya y que estuvo siempre dispuesto a ayudar y a sumar.
Hoy nos deja una gran persona. Y nos deja un vacío difícil de explicar.
Pero también nos deja muchísimo. Nos deja momentos compartidos, aprendizajes, proyectos, conversaciones y, sobre todo, una huella que no desaparecerá. Porque hay personas que, aunque ya no estén físicamente, continúan muy presentes en nosotros. Y Albert es, sin duda, una de ellas.
Te llevaremos siempre con nosotros: en nuestros corazones, en nuestros recuerdos y en todo aquello que ayudó a construir dentro de nuestra profesión.
Desde ACPRI queremos hacer llegar nuestro más sincero pésame a su familia, amistades y compañeros de profesión.
Gracias por estar siempre, Albert. Te echaremos mucho de menos.
